Gritando vendrá la primavera

Destacado

Se solicita del hombre que devuelva a la tierra lo que recibe de ella…
un grito a la memoria que recuerde:
que no hay octubre malo que por bien no venga
la práctica social de lo posible-imposible
cadena de piedras de río en barricada
que ponga al sistema contra el sistema.

Se solicita del hombre que devuelva a la tierra lo que recibe de ella…
un grito al espacio que comprenda:
que la ciudad es del campo
y el espacio doméstico ha sido domesticado
forma de lo posible de un urbano invencible
lugar de todes los desobedientes buenos y malos.

Se solicita del hombre que devuelva a la tierra lo que recibe de ella…
un grito al silencio que no calle:
ante la supervivencia del capital a costa de pandemias
que manda en instituciones y pretende acallarnos
statu quo de un bicentenario falsamente diverso
en cabina sorda de nobles voces zalameras.

¡Basta!

Hoy, ya no solicitamos más nada
devolvemos a la tierra lo que es de ella
el trabajo silencioso de las masas oprimidas
que florece de rabia en una escalinata.
Ni ciudadanos del mundo ni ciudadanos de algún sitio
somos estudiantes, familias, gente de abajo que grita:

¡No hay futuro!
pero somos utopía concreta
movimiento del presente gritando
¡¡octubre es primavera!!

Velada libertaria. Escalinata de la dignidad, Cuenca, Ecuador (octubre 9, 2020).

Cuarentena de lo urbano

Límites creativos por virus de soledad
revelaciones diarias de vacío, desorientación:
—naturaleza o dios—
¿a qué debemos temer hoy?

La esperanza de la acumulación
(de flujos ficticios, desregulación)
de nada sirvió ni servirá
menos en cuarentena urbana
fin del consumo del espacio improductivo
quiebra del ocio global.
¿Y la esperanza cibernética?
lucha histórica contra el antropo
anti-revolución de lo vivido
que en realidad suspendida
plantea por qué vivir mañana.

Más allá del miedo
entre nuevos facismos
ecológicos y religiosos
el pánico es lo vintage
se venden vacunas
lo que haga falta
florecen flores, charlatanes
de la adaptación en conformidad
‘couches’, proclamados, vicepresidentes
exigiendo disciplina
obediencia y larga siesta.

Vendrá la reconstrucción global y tendrá tus ojos
la democracia profesional, despiadado capital.
A mis casi 37 venció la urgencia de miedo
el mundo no está.

1958_1960 CONSTANT new babylon
Constant N. (1953). Boceto de la New Babylon

Los franeleros dominan la ciudad

El siguiente cuento se produjo en el contexto del Foro realizado en junio de 2019 sobre la plaza San Francisco de la ciudad de Cuenca, organizado por el Colegio de Arquitectos del Azuay. En este conversatorio, un funcionario municipal de rango medio llegó a decir que los franeleros dominan la ciudad de Cuenca, y que había, en conclusión, que limpiar las calles, esquinas y plazas (especialmente las del centro histórico) para librarnos de unos grupos pequeños pero maléficos que se han apoderado de la ciudad. (https://www.facebook.com/caeazuay/videos/558345364692867/).


Sobrina mimada del dios capital, la UNESCO deja declarando qué vale y sobretodo qué no. Si no vale habrá que hacer valer. Para eso, dice, se tiene que liberar, hay que limpiar, pero habrá que limpiar bien, y si eres buen limpiador hasta un tuit alhaja se puede obtener. El administrador que no sabe cómo limpiar, obediente señala lo que se debe limpiar, llama a la academia, pide que enseñe, que explique cómo se limpiará. Llega el proyecto, guste o no, igual obediente, llega la política también… Ahí, entre vericuetos, dicen que limpiado está. Pero gremios y cámaras de la localidad, convencidos que representan a la gente de a pie, se quejan porque mucho valor no llega, y limpio limpio no está. No saben bien qué hacer pero insisten que se debe limpiar bien, que se ha privatizado la plaza de todos. ¡Sí! a favor de grupos de presión, unos cholos que ordenan a la autoridad, ¿podrá creer…? Después de tanto tiempo diciendo que la plaza apesta, esa gente fea que vende cosas feas se apropió del lugar, capaz conscientes que a ellos mismos es que hay que limpiar, que de ellos, los funcionarios suquitos y no tan sucos se quieren librar. Por eso mismo, este texto no se llama: “si van a privatizar la plaza que sea con gente y cosas bonitas”, porque a la casta y aspirantes a casta les vale carpeta la plaza. Como en los cuentos: limpiarán y limpiarán… pero la gente sencilla volverá a ensuciar el lugar.

¡Ah, cierto! los apestosos de la placita mandan a decir a la universidad que figuritas felices de render no serán jamás; y que venga el gremio o el suquito del municipio que venga, que limpie nomás, porque cada vez más organizados y peinaditos los encontrarán.


Me voy a jugar en el Espacio Público
– ¿pero eso qué es?
– pura ideología.

Posesión demoniaca de la plaza #SanFrancisco: Lucha de clases, dictadura del ojo y aporofobia

La piazza é mia. Cinema ParadisoEl gremio de arquitectos de la provincia del Azuay con sede en Cuenca está profundamente alarmado por la adaptación de plásticos de colores en los quioscos de comercio de vestimenta popular en la plaza San Francisco. “¡Está feísimo!”. Tampoco les convence el diseño del conjunto de la plaza, aunque se ha demostrado (hace poco en sede del CAE Azuay) que el proyecto original realizado por la Universidad de Cuenca (diseño sensible con los usuarios, pero no con los usos, ni la economía real) fue ultrajado por la politiquería cultural de turno. Lo cierto es que una de las grandes coincidencias que aglutina la alarma colectiva dentro del gremio es la posesión de la plaza por parte de 6 asociaciones de comerciantes –algo así como 90 familias “vivarachas” que han pasado por allí solo 50 años y se creen dueños de ese lugar, de esa plaza que “nos pertenece” y “pertenece a la ciudad”. Ya resulta bastante lamentable que, ante el fracaso de unas operaciones de higienización urbana promovidas por la burguesía local mediante el famoso diseño urbano moderno, ahora se pretenda criminalizar a la gente, solapados en ese viejo llamado al control por parte de las nuevas autoridades municipales. Autoridades–Alcalde que (por cierto) acaba de ofrecer mejorar las condiciones anticlimáticas de esas casetas, hijas bastardas del modulor corbuseriano.

Voy a procurar ir de adelante hacia atrás. He dicho recién que me encanta el estado actual de posesión de la plaza. Allí se expresa, para mi, la rebelión del espacio vivido. Esas familias que han constituido un sistema de vida ligado al paisaje urbano histórico se han rebelado al orden impuesto por la administración y los proyectistas (ambos dominados por la burguesía cuencana). Cuando inauguraban el espacio (en enero de este año) daba la impresión que los que mandan en Cuenca ya tenían su plaza, y que ni Haussmann lo hubiera hecho mejor, se equivocaron.

En agosto del 2017, al inicio de las operaciones de higienización, me preguntaba si este sería el último “lunar” del centro histórico de Cuenca, ya que la burguesía intelectual cuencana –irónicamente denominada en Francia como la ‘petty’ (pequeñita) burguesía– reclamaba como suya la plaza de San Francisco, y parecía ser, que ahora si estaban dispuestos a usarla. Sus argumentos victoriosos desde el arranque de las obras venían acompañados de fotos de la plaza liberada. En su tono republicano liberal –nada plebeyo– se podía reconocer claramente signos discriminatorios, propios de quienes frecuentemente son utilizados por las élites de la ciudad para reclamar por los intereses más mezquinos: ¡Saquen a esa gente! ¡Cúrenlos y pónganlos en Narancay! ¡Despejen ese lugar para el arte! ¡Retiren esos quioscos horribles de malta con huevo y traigan a las empresas de sombreros de paja toquilla! Sin embargo, a esta clase funcional–dominada, durante más de medio siglo poco le importó la plaza, el mercadillo de zapatos o de ponchos, los olores a orina o los borrachines. Si entendían lo “fea” que estuvo la plaza, es porque eventualmente pasarían por unos helados de la esquina de la calle General Torres o para comprar unos zapatos de ‘pupo’ de batalla (usados corrientemente por esa pequeñita burguesía).

En aquel momento, sin conocer los detalles del proyecto ni de su plan de usos, gestión o administración, ya quedaba claro que mientras esta fracción despreciaba la vieja plaza, en el transcurso del siglo XX generaciones de campesinos y pequeños comerciantes forjaron allí una evidente vocación de mercado popular. Construyeron un relato, una cotidianidad, y finalmente una vida marginal en pleno centro de la ciudad; un trozo de centro (reducto) que nunca más sería suyo. Entonces (2017) –por más que las mismas voces reclamaron cabida para un arte popular subordinado a la ‘alta’ cultura cuencana– no consiguieron engañarnos. Sus alharacas no respondían al arte, ni a la defensa de lo público; eran los argumentos de una pequeñita burguesía intelectual erigidos sobre una mezcla de supremacía urbana y pasatismo, con un lamentable efecto discriminatorio.

Recuerdo que en el año 2015, cuando salían a la luz las primeras pinceladas del proyecto finalmente aprobado, propuse a los proyectistas que se piense principalmente en los impactos económicos y sociales del proyecto, y que se trate de trabajar, sobre todo, en un modelo de autogestión vecinal para intentar paliar la gentrificación y la segregación producto de los desenlaces rentistas de este tipo de proyectos. Estaba pensando que si los vecinos fueran quienes de verdad lograban producir su espacio –diseñándolo, apropiándoselo, y luego gestionándolo con acompañamiento de las instituciones–, otro sería el cantar. Algo de ésto ha sucedido. En ese momento creí que el rol de quienes llevaban el proyecto adelante, en un escenario más solemne y ‘democrático’, debió ser al menos preguntar a quien se deba preguntar (no mas a especialistas) sobre el color de los toldos, la falta de árboles, la posición de la banca, o sobre el recuerdo nostálgico de la Plaza de Mercado “Gil Ramírez” (como la denominaban hace más de un siglo).

En cualquier circunstancia, desde el año 2015 hasta hoy, no he dejado de preguntarme si tenía que existir un proyecto allí, si alguien lo necesitaba, ¿quién era?; o únicamente tenía que ver con esa visión embellecedora y homogeneizante de la cara de la ciudad más rentable para unos pocos.

… Unos pocos que ahora hacen bailar al gremio local de arquitectos y constructores para ver despejada una plaza poseída por otros.

Pd. Adrede no se insertan imágenes de la plaza. Vaya y huela.

Endgame Marxism (and Urbanism)

Un marxismo y urbanismo de ‘final del juego’ (Fin de Partie). Lúcido repaso y brillante inspiración de A. Merrifield frente a la posibilidad de un marxismo Beckettiano.

“Una vieja pregunta podría no ser tanto ¿Qué se debe hacer? sino ¿dónde empezar de nuevo?

“I love the old questions.
[With fervour]
Ah the old questions, the old answers, there’s nothing like them!”
—Hamm in Samuel Beckett, Endgame

La Política “absoluta” en Ecuador y Mayo del 68

Retomando algunas reflexiones de Henri Lefebvre sobre Mayo del 68, anunciadas en junio de aquel año en su obra L’Irruption de Nanterre au Sommet –irrupción considerada por el filósofo y sociólogo francés como un acontecimiento que permitió elevar desde abajo un estatuto social y teórico sobre la revolución de mañana– hacemos un salto casi exacto de medio siglo, para pensar en la revolución de hoy. Así, entendemos que aquel capitalismo monopolista de estado que dirigió a la sociedad francesa en 1968 ha sido “superado” por un capitalismo global que avanza desigualmente a través de las geografías del planeta. Bajo este contexto, viajamos a Ecuador para buscar “conciliar” brevemente a manera de hipótesis algunas ideas de Lefebvre sobre lo que precedió y prosiguió a Mayo del 68 con el presente político ecuatoriano y su futuro inmediato. De este modo, partimos al igual que el teórico francés, pero en el Ecuador actual, de la creación de un vacío social, político e institucional, llenado provisionalmente por el poder de las élites, lo que conduce inevitablemente hacia el (re) nacimiento de una impugnación por el momento desprovista de estrategias, arriesgándose, por tanto a terminar aspirada en ese vacío, con su corolario: la autodestrucción del propio Estado.

Ahora bien, sin descartar algunos antecedentes bastante aludidos en lo que va del año, en referencia a la traición de principios, el incumplimiento del programa y la incompetencia en la gestión del gobierno de Moreno, hay que decir que preocupa especialmente la instauración concreta de una estructura de autorregulación planificada (del marco constitucional, de la economía en general, de los medios de comunicación, de la urbanización, del sistema inmobiliario, del modelo turístico, etc.) capaz de crear ese gran “vacío con límites” alrededor del Estado y de un efecto devastador para los cuerpos intermediarios entre la sociedad civil y la sociedad política. Así, lo que empezamos a ver es que los grupos sociales ya no tienen ningún proyecto, en tanto que pasan a ser objetos dentro de programas gubernamentales, por tanto dejando de ser sujetos políticos, los grupos se están convirtiendo en sujetos del poder.

Pero ¿de qué poder? Pues en este caso, el de un Estado auto-reducido que promueve la mediación de lobbies compuestos por las élites locales y globales en lugar de instituciones; incluso entre estos lobbies han aparecido, como se ha visto, el de los representantes de la clase trabajadora, en un proceso aupado por varios partidos de la “izquierda” tradicional y oportunista. Esta forma de estado, con apariencia de separación de poderes y una super–especialización ejecutiva, puede concebirse –indica Lefebvre– como un listado de “funciones disociadas dentro de una unidad ficticia”. Unidad administrada por un poder “personal”, que es el de una fracción de la burguesía incluso competente, dedicada, capaz de sostener una estrategia política y una cierta racionalidad; no obstante, este poder personal no está administrando los intereses particulares, sino un país, el país del regreso a los Noventas.

Viendo un poco hacia adelante, fruto de una “realidad” social que siente el incumplimiento del programa, la ausencia de proyectos materiales, la falta de oportunidades y referencias, se entiende que empiece a emerger una impugnación, la cual, de no contar con un sentido, una estrategia, corre el riesgo de ser aspirada o lanzada a ese vacío restringido en el que se le permitirá creer que es ilimitada y que tiene la capacidad de transformar las estructuras; y aunque pudiera remover alguna, es posible que acabe debilitando aún más al propio Estado frente a la nueva posición de las viejas élites. Entonces, en el sentido que toman estas luchas encontramos una contradicción que debería resolverse al interior de una estrategia de impugnación que al mismo tiempo que conteste a la política absoluta impuesta por el Estado, impida el despliegue o la expansión de los poderes neoliberales.

Esta estrategia (como hipótesis) haría mejor, enfocándose en la renovación de la centralidad de las entidades intermediarias y la creación de nuevos sujetos colectivos (grupos y sindicatos afectados, burocracia afligida, etc.) que medien entre la sociedad (clase popular y movimientos de base) y la política (partido de impugnación, mediación electoral y pedagogía social), que buscando socavar aún más el vacío (por ahora de limites muy rígidos) creado por el Estado. Lo que supondría en términos generales, (re) politizar la sociedad y socializar la política, pero, sin contar –en principio– con el conjunto de las capas medias, en este punto, alienadas por el recobrado poder de los lobbies que hacen gala, y convertidas en sujetos de la política absoluta. A saber, una clase social en cuya espontaneidad y movimiento se ha mostrado frágil e incauta, como casi todas las clases revolucionarias (incluida la de Mayo del 68) que no encontraron un sentido, una dirección definitiva.

La producción de teoría del espacio crítica. ¿Hacia una pluralidad metodológica?

Resumen de la Conferencia de Pedro Jiménez Pacheco en el I Congreso Iberoamericano redfundamentos

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Si lo posible se revela hoy como un horizonte indeterminado y sin límites, es porque lo real lleva en sí contradicciones radicales (Lefebvre, 1971). El “goce” plantea un concepto capital de la dimensión subjetiva del espacio social radical y que ha pasado desapercibido por los teóricos del espacio urbano en general, y por los investigadores de la obra de Henri Lefebvre en particular. Quizás una de las cosas más difíciles para los arquitectos en el ámbito de la investigación es familiarizarse con un sentido de la metodología que pueda guiar la escritura sobre arquitectura. Iain Borden (2000) señala para trabajos extensos que el mejor trabajo no es sólo el que dice algo original sobre arquitectura, sino también aquel que entiende exactamente cómo los criterios y la originalidad han sido producidos. Este problema se ve agravado, según el británico, por el hecho de que muchos pensadores-escritores de la arquitectura han adoptado un amplio rango de enfoques diferentes desde los años 50. La categoría denominada por Borden como “Metodología histórico crítica” resultó de gran utilidad en nuestro plan de investigación doctoral. Dada su amplitud de enfoques, al menos dos, plantearon claros desafíos en la naturaleza de nuestro proyecto: los enfoques de “teoría e historia políticas”, y de “teorización y estudios interdisciplinarios”. A estos, se añadió la “teoría urbana crítica” (Brenner, 2009), un campo mejor confeccionado para nuestro caso. Sin embargo, Borden propicia una importante reflexión para los procesos de investigación en los que debemos hacer una revisión del pensamiento a medida que avanzamos, ya que cualquier hallazgo se convierte en un producto a validarse en el proceso de investigación. Así pues, nos recomienda tomar notas, revisarlas periódicamente, escribir sobre la marcha, hablar sobre la marcha y discutirlos constantemente. Precisamente lo que buscamos en el I Congreso Iberoamericano redfundamentos. Luego de un considerable esfuerzo en descifrar los métodos de Lefebvre, decidimos emplearlos en nuestra propuesta doctoral. De esta suerte, empezamos por empujar una hipótesis a su límite, lo que en el mundo Occidental implica situarnos en una transición hacia el postneoliberalismo urbano y el fin de la ciudad, a saber, una vía precipitada hacia la insostenibilidad global. Este planteamiento exige la búsqueda urgente del contraproyecto a un sistema urbano cerrado, para sustituirlo por una teoría parcial abierta de resistencia y de posibilidades transformadoras que arrojen luz sobre una ciudad de apropiación concreta, basada en la producción social de otro espacio. De esta presunción, perseguimos restituir la totalidad de la teoría espacial de Lefebvre y la creación de un objeto virtual con sus contenidos materiales y subjetivos a través de la operación de “transducción”. Operación intelectual propuesta por Lefebvre que puede proseguirse metódicamente y que difiere de la inducción y la deducción clásicas, pero también de la construcción de modelos, o de la simulación de enunciados. Lefebvre (1962) plantea la transducción para elaborar y construir un objeto teórico virtual, a partir de informaciones sobre la realidad, así como, a partir de una problemática planteada por esta realidad. La transducción supone un feed-back entre el marco conceptual utilizado y las observaciones empíricas. Su metodología conforma las operaciones mentales espontáneas del especialista. Introduce el rigor en la invención y el conocimiento en la utopía. En adelante, mediante el “método regresivo-progresivo” (1953) confrontamos el objeto virtual frente a un objeto real determinado por el modo de producción municipalista del espacio urbano y su espesor histórico en la ciudad de Barcelona, desvelando los conflictos, actores y contra-dicciones, constituyendo así un objeto real-posible. Para Lefebvre, la dialéctica de lo posible ofrece la llave para abrir las puertas cerradas del presente. Lo posible se opone a lo real y forma parte integrante de lo real: de su movimiento.

Nuestro análisis de la obra Toward an architecture of enjoyment (primera edición de L. Stanek (2014) a razón de su encuentro con el manuscrito original de Lefebvre: Vers une architecture de la jouissance) busca superar la revisión cuidadosa de un texto inédito y se enmarca en una metodología que surge de un “sistema teórico crítico” (abierto) previsto para el desarrollo de nuestro estudio. Este “sistema” actúa metodológicamente como un conjunto estructurante de enfoques dinámicos, y al mismo tiempo, como un ejercicio en la búsqueda de ensanchar la teoría del espacio de horizonte materialista. Se configura por etapas progresivas conexas, mediante las cuales, avanzamos hacia la conformación de una herramienta pedagógica de uso en los estudios de lo urbano y en la profundización de una teoría del espacio social, así como, en la política y práctica de dicho espacio. Se levanta sobre una base epistemológica, construida a partir de la prospección en los campos esenciales del pensamiento de Lefebvre, persiguiendo la formación del espacio radical humano como un objeto virtual, a través del conocimiento del espacio social lefebvriano. Sobre esta base se incorpora la noción de una tradición lefebvriana y sus aportes, siguiendo una genealogía dialéctica que examina un momento de irrupción –entre 1950 y 1980– poco estudiado en el urbanismo Occidental. La etapa final crítica-pedagógica nos permite someter a varias pruebas el objeto real–incompleto, estableciendo sus contradicciones en medio de la crisis del neoliberalismo urbano realmente existente en la ciudad contemporánea. Únicamente, habiendo validado este objeto, y superando los obstáculos impuestos en el desarrollo del Sistema, podemos abrirlo al campo de la pedagogía y del conocimiento en lo que llamamos “teoría del espacio crítica”. En esta dirección, el artículo presentado se inserta en la base epistemológica del sistema; lo cual nos exigía el estudio de otro procedimiento consistente en el abordaje del pensamiento de Lefebvre como un proyecto de vida, procurando el análisis transdisciplinar de sus ideas (así, evitamos reducir su pensamiento, fragmentándolo desde el especialismo o totalizándolo desde la mirada especializada de la arquitectura). De esta forma, los fundamentos lefebvrianos para una arquitectura del goce, se suman en la construcción definitiva de nuestro objeto virtual, siguiendo la operación transductora. Finalmente planteamos que nuestro sistema debe ser capaz de habilitar la concatenación de nuevos métodos en su desarrollo crítico, pedagógico y político. En efecto, dados los descubrimientos en el progreso de la investigación, así como, el movimiento dinámico de los enfoques; creemos que una idea para evitar el habitual cierre del proceso metodológico, sería avanzar hacia el concepto de “pluralidad metodológica”; comprometido con el orden de un sistema abierto, y sobre todo, con los desafíos y procedimientos iniciales.

Artículo completo: El goce [la jouissance] en el espacio. Fundamentos lefebvrianos para una arquitectura del goce.

Pedagogía y defensa de una Ley truncada

DQQcL4vX4AALZ4DEn aporte al “debate” dada la turbulenta convocatoria y la campaña cerrada de la consulta popular en Ecuador, analizamos con calma lo que implica el contenido de la pregunta nro. 6.

Con un poco más de un año en vigencia de la conocida como #LeydePlusvalía –a pesar de su torpedeada aplicación, por tanto, un funcionamiento truncado– es posible tejer algunas ideas. La Ley si bien no ha regulado inmediatamente los comportamientos especulativos, en cambio, ha golpeado por primera vez la estructura especulativa con efectos concretos. La Ley ha servido primero, para la auto exposición del conjunto de agentes (grandes propietarios, constructores-promotores, asesores inmobiliarios y reguladores: políticos interesados) que realizan la plusvalía y las sobreganancias localizadas para el inversor (que se confunde con cualquiera de los agentes citados). Uno de los casos más aberrantes es el de Jaime Nebot que, como sabemos, puede ser todos los agentes a la vez (Observatorio de la Dolarización, 2018. FactCheck: negocios offshore del Alcalde Nebot) La Ley los ha desenmascarado desde su propio anuncio.

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Representantes de gremios, cámaras, colegios de arquitectos e ingenieros, asesores del Gobierno Nacional del Ecuador, etc.

Por otro lado, el tiempo de vigencia de la Ley demuestra que ésta NO afecta a la economía de la construcción (Jaramillo, 2018. Ley de Plusvalía a consulta popular, el retorno de la política pública clientelar) la cual está condicionada principalmente al ciclo económico nacional: constatados, la reducción de las operaciones y ganancias del sector desde el año 2011 y el inicio de su recuperación en el segundo semestre del año 2017 (Gamboa, 2017. ¿Y cómo está de salud el sector inmobiliario?). En tercer lugar, la Ley ha contribuido a moderar el mercado del suelo, reflejado en la corrección del precio final de venta y arriendo de inmuebles, que venía con una tendencia alcista prolongada en las principales ciudades hasta finales del 2016 (Plataforma inmobiliaria Plusvalía.com), como resultado principalmente del freno de las promotoras, de su actividad especulativa inherente y su jerarquía como agentes capitalistas demandantes del suelo (Topalov, 1978). De allí, que la Ley da un paso significativo para entender el movimiento de las relaciones de formación y repartición de la plusvalía del suelo en respuesta a dispositivos (Ley) para su redistribución. Finalmente, la presión (chantaje) al Estado por parte de grupos poderosos (cámaras, gremios, APIVE, actores políticos, etc.) nos enseña que no existe, y difícilmente existirá un contrapeso institucional sostenible en las relaciones de poder político, lo cual nos obliga a empezar a organizarnos desde abajo como usuarios no capitalistas de la vivienda (inquilinos, propietarios no capitalistas, cooperativistas, etc.) para disputar un conflicto durísimo en la arena urbana, en la ciudad del futuro.

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Por tanto, es necesario insistir en que el frenazo del sector de la construcción, no es imputable a la Ley en ningún caso, sino al comportamiento especulativo inherente a los promotores, que han terminado por desinvertir, chantajeando al gobierno con la ficción de que la Ley frenó a la economía mundial… (Autor, 2017. Plusvalía y rentabilidad del suelo: dos caras de la misma acumulación. El gobierno no es ingenuo, se engañan y/o nos engañan. Recordemos la lógica sencilla de que la Ley está vigente recién desde el 2017 y que con ésta, el sector inmobiliario ha empezado a recuperarse desde el segundo semestre del mismo año, dejando sin sustento el argumento central del conjunto de proponentes para su derogatoria. Otro examen fácil es observar al sector de la construcción en Colombia, por ejemplo, al cual le ha ido peor que a Ecuador, sin lograr aún recuperarse, y sin Ley alguna (Kertzman, 2017. Construcción sigue postrada). La economía de la construcción responde principalmente al ciclo de la economía nacional, lo riguroso es tomar en cuenta que recién estamos superando una contracción regional 2014-2016.

26733628_10155647154773889_6294432027699907016_nPor otro lado, la ley no está operacional a falta de un reglamento específico, este reglamento es parte de los siguientes pasos que hay que dar. No se puede retroceder. En caso de ganar el ‘si’ en la pregunta nro. 6, se enviará una nueva Ley que está siendo preparada por el sector inmobiliario (cámaras y empresarios) y la banca-mutualistas privadas (aliados estratégicos del gobierno). Debemos DEFENDER la Ley actual, ya no tanto, pensando en el combate o la eliminación de la especulación, que resultará del todo imposible, sino en la moderación de estos comportamientos, en la regulación de un mercado del suelo (relación social entre el capital y la propiedad del suelo) que no funciona bajo la lógica de la oferta y demanda (Topalov, 1978); y en el cual, la sobreganancia localizada o ganancia extraordinaria debe ser redistribuida, en cierta forma, devuelta a la sociedad. De este modo, además del objetivo desincentivador y redistributivo, es necesario monitorear sus efectos en la corrección de los precios de las transacciones (precios finales de venta y arriendo de inmuebles), a su vez, en la socialización del acceso a vivir en la ciudad, y en la prevención de futuras burbujas inmobiliarias tóxicas –que ya han devastado a generaciones enteras en el sur de Europa, España y EE.UU.

Por último, si se deseara perfeccionar o reformar tal o cual artículo en concordancia con los instrumentos de planificación y el nuevo reglamento que procedimentalice su aplicación, se lo puede hacer de forma expedita en la Asamblea; pero sin retroceder en el camino: en el que dar un paso, como vemos, cuesta muchísimo.

“El espacio y el Estado”: Henri Lefebvre

A las puertas de cumplir medio siglo de la publicación de la obra El Derecho a la ciudad (1968) de Henri Lefebvre, es nuestra intención compartida junto a los compañeros de Marxismo Crítico, poner a la luz en español la ‘producción teórica’ del francés como un proyecto total de vida. Por ello, ponemos a disposición una nueva traducción inédita. Esta vez, de un capítulo entero denominado El espacio y el Estado dentro de su vigorosa obra (aunque menos revisada) de finales de los 70s. Su pertinencia en el campo de los estudios críticos del marxismo, de la teoría política del espacio social y del Estado, le otorga a las ideas de Lefebvre un registro de actualidad; y nos obliga a trasladar las contradicciones del espacio capitalista a nuestro convulsionado tiempo social, con el objetivo de concretar el contraproyecto global.

“Qué buen negocio, el espacio! El que se vende y se compra. El que amplía el mundo de la mercancía. Y al mismo tiempo, permite controlar las fuerzas sociales que podrían oponerse al poder político establecido. Así se inaugura el modo de producción estatal…” (Lefebvre, 1978).

A las puertas de cumplir medio siglo de la publicación de la obra El Derecho a la ciudad (1968) de Henri Lefebvre, es nuestra intención compartida, poner a la luz en español la ‘producción teórica’ del francés como un proyecto total de vida. Por ello, ponemos a disposición una nueva traducción inédita. Esta vez, de un capítulo entero denominado El espacio y el Estado dentro de su vigorosa obra (aunque menos revisada) de finales de los 70s. Su pertinencia en el campo de los estudios críticos del marxismo, de la teoría política del espacio social y del Estado, le otorga a las ideas de Lefebvre un registro de actualidad; y nos obliga a trasladar las contradicciones del espacio capitalista a nuestro convulsionado tiempo social, con el objetivo de concretar el contraproyecto global.

El secreto del Estado: su espacio

En la segunda mitad de la década de 1970, Henri Lefebvre emprende…

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Plusvalía y rentabilidad del suelo: dos caras de la misma acumulación

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El colosal proyecto del Real State en Ecuador en una entrevista escueta[1]

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El sector inmobiliario vuelve a estar de moda[2], según el ‘experto’ Sergio R. Torassa (Profesor de Real Estate en la IDE Business School[3]), quien escribe para la revista Clave sobre la situación del sector inmobiliario en EE.UU y Ecuador. El ‘científico’ llega con buenas noticias para el sector, éste que provocó la primera crisis financiera del siglo XXI, de cuyos efectos, más de media Europa y Estados Unidos, pasada una década, aún no logran recuperarse; efectos que sumados a otros fenómenos globales, en su conjunto, han desvelado la catástrofe del proyecto neoliberal. Esta misma revista –especializada en bienes raíces– ha publicado estos días una entrevista titulada “La nefasta Ley de Plusvalía”, en ella se expresan los criterios del empresario Henry Yandún, invitado como un amigo de la revista, sin mencionar, por supuesto, su itinerario como ex-presidente de la Cámara de la Construcción, como industrial del acero y de la metal-mecánica, o como gerente de varias empresas, incluida la presidencia de una empresa denominada “Magic Properties Inc.” con registro en Panamá y en estado de operación desconocido.

Para poner en perspectiva la filosofía de la revista, basta con citar las primeras líneas en su presentación como empresa y medio digital (www.clave.com.ec): Somos un medio de comunicación que nace exclusivamente para motivar la compra de BIENES RAICES. Sacamos a la luz la necesidad de cambio de vivienda de acuerdo a cada estilo de vida utilizando estrategias de comunicación subliminales pero fuertes y dirigidas, para generar el estímulo que concluye con la compra de un bien[4]

A continuación hemos seguido las declaraciones de Caridad Vela (revista), y las de Yandún (entrevistado), a las cuales, trasponemos varios comentarios –parodiando el formato de la publicación– para desenmascarar las ideas, tanto del medio como del empresario inversor.

(revista) …El tiempo ha dado la razón a la ‘sociedad civil’[5]. Las cifras así lo ratifican. El día que la ley entró en vigencia se detuvo vertiginosamente la actividad inmobiliaria, se cerraron fuentes de empleo, se paralizó la industria de materiales de construcción y la economía del país sintió el efecto…

Primero, el marco del caos, aunque con una economía en proceso de recuperación. Ya sabemos que estamos creciendo, y con la Ley intacta.

(revista) …ha pasado el tiempo y Ecuador tiene hoy un nuevo mandante que ha iniciado su gobierno dando muestras de apertura, de afinidad con los procesos de diálogo, de afán de cambio en fondo y en forma, y la ‘sociedad civil’ tiene fe en que esta estrategia dará resultados en el corto plazo.

Una palmadita en el hombro al presidente Moreno y ‘su equipo’ en nombre de la ‘sociedad civil’, vamos adelante con las palabras de Yandún.

La condición del diálogo:

(Yandún) …Esta ley debe ser derogada, y si eso no se logra, debe ser reformada en casi la totalidad de su contenido.

La confusión original:

(Yandún) …La definición universal dice que plusvalía es la ganancia que logra un bien con el paso del tiempo gracias a factores externos, pero esta ley obliga al constructor a pagar impuestos por la ganancia que obtiene al hacer su trabajo. Eso es rentabilidad, es lo que toda actividad económica legítimamente persigue, no es plusvalía.

Intentaremos hacer una aclaración universal:

  1. La plusvalía del suelo y de bienes inmuebles si bien responde a externalidades, el mercado inmobiliario se encarga de fijar los precios para extraer plusvalías con base en esos factores externos, procurando que (dicha plusvalía) alcance para todos y se mantenga constante (previsiblemente en alza) con la acción de los agentes: promotores, inversores, gobiernos, bancos, etc., especialmente, a través de la urbanización.
  2. La rentabilidad en el sector inmobiliario es la proyección en el tiempo de la ganancia luego de realizar una inversión, a saber, la especulación con el espacio (suelo e inmuebles).
  3. La Ley impone un impuesto que regula la acumulación de los agentes por extracción de dichas plusvalías y a su vez por la especulación sobre la proyección de rentabilidades.
  4. El constructor, los obreros y cualquier otro trabajo indirecto obtienen ganancias fruto del esfuerzo de su trabajo. El ‘inversor’ o capitalista inmobiliario, que en muchos de los casos, también es el constructor, o el promotor, etc., percibe ganancias fruto del plustrabajo de otros. Pero también percibe ganancias de la rentabilidad inherente al capital ficticio realizado por el mercado inmobiliario en el tiempo, (a costa de cualquier cosa, que más da), no se trata de que sean legítimas o ilegítimas, sino de que sean redistribuidas por medio de impuestos en una sociedad profundamente inequitativa.
  5. La rentabilidad depende directamente de la plusvalía, pero no sólo de ella.
  6. Meter al mercado inmobiliario, mejor dicho, al negocio del suelo y del ladrillo en el mismo costal de todas las actividades económicas no es accidental, cumple una función, hacernos creer que lo que se vende y se compra son autos, cocinas o móviles, y no un recurso natural, un don de la naturaleza o un regalo del planeta, como la luz, la tierra, es decir, el espacio, el aire o el agua que necesitamos para vivir y son parte de nuestra génesis.

(Yandún)El error cometido es tan grande que esta ley hace lo que ninguna otra: al mismo tiempo impacta en la oferta, en la demanda y en la recaudación de impuestos. Se ha encargado de provocar un total y absoluto desincentivo al constructor privado, y por ende, ha paralizado todas las actividades económicas relacionadas con la construcción

El efecto esperado: El sector desacelera pero no se detiene. ¿Quién lo frena? Los especuladores. ¿Que se consigue? Que se invierta en ladrillo con responsabilidad. A los que sabemos que les da igual y mienten, los sacamos a la luz.

Del neoliberalismo salvaje y la ideología de la burbuja inmobiliaria:

(Yandún)Para el constructor inmobiliario su actividad dejó de ser atractiva, y para el interesado en comprar vivienda este impuesto es absolutamente nefasto porque impide su progreso (…) Antes se acostumbraba comprar vivienda con la ilusión de venderla más adelante, para tener una ganancia que permita al individuo invertir en otra mejor, pero ahora esa ilusión desaparece

El chantaje del empleo, ¿entendemos los problemas de la economía del ladrillo en el desarrollo?

(Yandún)No se entendió que al afectar al empresario, al imponerle desmesurados impuestos nuevos, dejaron sin empleo a mucha gente.

La contradicción y condición finales: no casas, sino hogares, y con una última condición: ¡lo urbanizamos todo!

(Yandún)apoyamos la gestión. Es importante destacar que no se trata de construir casas sino hogares, debe hacerse urbanismo para evitar el caos, deben industrializarse los procesos constructivos para lograr los objetivos, pero sobre todo, debe invitarse a los mejores constructores del país a participar

[1] Entrevista completa: https://www.clave.com.ec/2017/09/01/henry-yandun-la-nefasta-ley-de-plusvalia/

[2] Para ampliar nota: https://www.clave.com.ec/2017/09/01/sergio-r-torassa-el-sector-inmobiliario-vuelve-a-estar-de-moda/

[3] Escuela de formación empresarial y de negocios, nacida en Ecuador en 1993, afianzada en los valores del Opus Dei. Para ampliar información: http://www.ide.edu.ec/

[4] Para ampliar información: https://www.clave.com.ec/quienes-somos/

[5] Como de costumbre, para conseguir un peso político concreto en la agenda pública se manosean con antojo las necesidades y la opinión de la tan cacareada sociedad civil. Sujeto ‘simpático’, lógico y abstracto, instrumento de manipulación.